martes, 18 de agosto de 2009

EMPRENDEDURISMO.

El quehacer de la juventud se cierne sobre distintas actividades en lo cotidiano, desde el ejercicio físico, el estudio de la carrera universitaria, pasando por la actividad laboral, el desarrollo de las artes, el ocio, la diversión sabatina y una en particular que me gustaría describir en estas líneas, una, que deja su estela de oportunidades e ilusiones, el emprendedurismo.

Esta actividad por sí misma es generadora de creatividad y esfuerzos por alcanzar lo anhelado: la construcción de un negocio, el inicio de una empresa y con ello la fortuna de convertirse en un actor importante de la economía local y familiar.

El emprendedurismo es una actitud para enfrentar todos los retos de una vida en progreso constante, en un vaivén de dificultades, en un torbellino de retos que se ven reflejados en la edad de los veinte a los treinta años, donde existe la necesidad de crecer, con espíritu competitivo, con la emoción por despegar y ser más uno, no uno más, para que enseguida se aspire a llegar de la cúspide, sea económica, sea humana.

Y ya en plena carrera de despegue las oportunidades para crecer desafortunadamente son para los arrojados, los despiertos del letargo histórico-cultural mexicano, los que luchan a pesar del sistema burocrático, los que batallan por la infinidad de obstáculos para obtener un crédito, los que se sacuden el “no puedo”. Todos estos elementos son parte de la confrontación diaria por ser joven, por querer, por soñar tantito más y luego después de eso llegar a la claridad de la consumación del sueño, al final su consagración, y por efecto: la persona humana desarrollada.

Esta deliciosa responsabilidad de emprender, hace del iniciador una persona con vocación, con carácter para los otros proyectos, los cuales son su vida emocional, su familia, su vida espiritual, su medio ambiente, su entereza ante los demás.

La integridad se logra en cierta medida por desafío de esta vida, la convocatoria está abierta, se ofrecen vacantes para ser exitoso, requisitos: responsabilidad, honestidad, trabajo diario, sacrificio, constancia, capacidad de ahorro, participación social, preparación profesional y sobre todo ACTITUD para serlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hugo ignacio ciertamente tienes mucha razon en lo que dices, ya que siempre esta la necesitad de crecer... y me refiero en todos los aspectos,sociales,espirituales,economicos.etc ; pero en tu caso tu eres independiente o laboras para alguna empresa? ¿?.. hablas de tantos temas que me hace pensar en tu experiencia en ellos y eso es admirable.
La verdad es primera vez que visito tu blog, y los temas de los que hablas son bastante interesantes!! felicidades ,mucho exito para ti.


Andrea M.A